viernes, 3 de julio de 2015

Entendiendo

Creo que voy comprendiendo alguito. La vida es justa, pero no se rige por el sentido de bondad y maldad que tenemos los humanos. Qué vanidad pensar que el universo entero y su belleza profunda puede regirse por nuestro código moral. La justicia es bella como es bello el color de la sangre. Adán y Eva se expulsaron del paraíso al alimentarse del "árbol del conocimiento del bien y del mal". Madurar es olvidar ese mundo dual.
Me pregunto si algunas personas que forman la iglesia católica que influye tanto en nuestra sociedad leerán sus libros. Qué bueno que nuestro presidente sí lo hizo.