viernes, 19 de abril de 2013

Mi fe

A los 30 años deje de creer en el amor. Hoy el amor es un intercambio de beneficios, tanto externos como internos, en los que intervienen diversos sentimientos como la admiración y el enculamiento, la decepción y repulsión, y que nada tienen que ver con los cuentos de hadas ni con los beneficios sociales de vivir en pareja. Luego, después de un par de años, con fortuna, mucho trabajo y carisma posiblemente aparezcan pulsiones de luz, vagas o intensas pero momentáneas manifestaciones de luz pura y transformadora. De esa que lleva al gusano de la mano hasta convertirse en mariposa, de esa que te transforma sin querer en alguien mejor. Aquí radica mi fe, en encontrar a alguien que me guste mucho, al que yo le guste mucho, que juntos nos hagamos reír y olvidemos el día y la hora. Que me deje ser, que no trate de cambiar nada de mi, que amemos y luchemos mutuamente por nuestra libertad. Que nos veamos a los ojos como seres humanos conmovedoramente falibles. Y que convergan las fichas que nos permitan un momento puro de luz transformadora. Con eso, Dios, Allah, puedo morirme tranquila. Inshallah.

jueves, 14 de marzo de 2013

Yo soy la montaña a la que me fui a pensar. La punta, la sombra, el pensamiento y la que lo piensa también. El reto esta adentro. El corazón no tiene problemas, el sabe. Yo lo sigo.

sábado, 9 de marzo de 2013

Quisiera oler de nuevo esos buenos aires. Por treinta segundos bailamos un triste tango. Y casi todo ese tramo en taxi fue en silencio. Nos íbamos de lado por el alcohol, y estábamos tristes. Esa marchita caricia, los besos bruscos, ya eran historia.

 

Así nos dirigimos al hotel juntos. Al despertar buscamos la mañana en la boca. Agridulces tres horas caminando sin rumbo. Dos o tres palabras aventadas tan fuerte sin que ninguno las cachara, volteando la mirada.  

Al final balbuceamos insignificancias mientras nos separábamos. La melancolía fue mi bandera. 

Muchos sueños después sigo recordando esos aires como los más bellos. Y sigo soñando que me golpean de pronto para esta vez quedarse.

viernes, 1 de marzo de 2013

Guardo amores invisibles, fluorescentes, inflamables. Saben a sal, a brama, a humo. Aunque los encierre los escucho jadear detrás de mi. Lamo en mis labios la sal que me dejaron.

Son amores que respiro y que abrazo. Tiemblan como el agua y me raspan como piedras. Sus grandes órbitas siguiéndome clavan el desdén de su silencio.

Hoy sacaré al más terrible de todos ellos y lo asfixiare con la sed que me dejó en el cuello. Su saliva de sal no puedo beber, me deja con el sudor encima, goteando bajo su sol, después de bailarme la piel la insoportable tarde. Tampoco puedo olvidarlo y por eso lo guardo, así asfixiado, mojado, entre pétalos en la entrepierna. Camino con el, respiramos juntos. Late.

jueves, 28 de febrero de 2013

Es mucho el aire en mi cara y son pocas las palabras. Es cálido el sol y son frías mis ideas. Qué afilada belleza y qué torpes mis lágrimas.

domingo, 24 de febrero de 2013

Tengo ganas

Si tan solo esta noche pudiera salir a caminar. Podrían desnudarme las luces de los carros. Dejarme llevar por la madrugada, buscándola, perseguirla al fondo de un callejón oscuro. Si tan solo pudiera arrancarme la ropa mientras grito, fumar todo el día, llorar como si tuviera 15 años, cachetear a alguien, vomitar la vergüenza. Si tan solo pudiera dejarme a mi misma, aventarme en medio de la carretera, quitarme la piel y olvidarla. Que me queme el aire, que mi sangre explote, que el amor me asfixie. A veces me quedo con las ganas. Y otras veces también.



lunes, 12 de noviembre de 2012

Viviendo rápido

Hoy me concentrare en los detalles. Si el sol se oculta rápido, me concentrare en ver su luz difuminarse. Y las cosas iluminadas por su luz, sus sombras también y sus formas. Luego les cuento si eso me permitió vivir más lento y bonito. Buen día a todos.